La actividad física regular es uno de los cambios de estilo de vida más efectivos para reducir la presión. Puede reducir la presión sistólica en 5–8 mmHg.
Cómo ayuda el ejercicio:
- Fortalece el corazón para que bombee con menos esfuerzo
- Ayuda a que los vasos sanguíneos sean más flexibles
- Reduce las hormonas del estrés que elevan la presión
- Ayuda a mantener un peso saludable
Procure al menos 150 minutos de actividad moderada por semana — como caminar a paso rápido, nadar o andar en bicicleta.